miércoles 3 de junio de 2009

Vigili del fuoco

Ayer fui con compañeros de curro a una formación sobre extinción de incendios.

Estuvo bien, aunque esperaba más mogollón: más información, cosas más útiles y prácticas con fuego más “descontrolado”. Pero bueno, que sirvió para pasar una mañana diferente. Y tanto que diferente, sobretodo para el formador (más abajo lo cuento).

Hicimos prácticas con extintor…


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Y con manguera de 45 mm.


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Resulta que, como se puede ver en el segundo video, la práctica con manguera se hacía por parejas.

Bien, cuando llegó mi turno de manejar la manguera tuve detrás de mí a mi colega Iñaki. En la parte en la que tienes que retroceder, el que está detrás se encarga de ir retirando la manguera para que el que maneja el chorro no tropiece.

Pues ahí andaba yo retrocediendo y diciéndole a Iñaki “tío, no tires tan rápido”, “tío, la manguera, que estoy tropezando”… hasta que, claro, con lo patán que soy, tropecé, perdí el equilibrio, y le metí un manguerazo al formador que estaba al lado que acabó chopado hasta los cojones, literalmente (y menos mal que no le di en el careto porque eso sale a una presión tremenda y le podría haber lastimado).

La movida es que en vez de ayudarle, preguntarle y disculparnos, a todos nos dio por reír. Y el pavo se vio chopado delante de 10 personas descojonadas… y se lo tomó bien (es un buen tío).

Menos mal que hacía calor y yo creo que hasta se agradecía mojarse un poco.

Pues eso, cosas que pasan…